Thursday, March 20, 2008

FACTOR 10%

Hace varios anios recibi una cadenita que llevaba como titulo: FACTOR 10%, me gusto tanto que decidi guardarlo entre las historias y pensamientos que mas me gustan, y como igual ahora he estado haciendo limpieza del disco duro de mi laptop, pues cuando lo encontre quise anexarlo a mi blog y compartirlo con ustedes, es un mensaje super sabio y super padre poderlo reconocer ya sea con la pareja o con toda la gente que tanto queremos, vemos seguido y convivimos con ellos de una u otra manera, asi que pues aqui le va...

Todo buen amor tiene un sano elemento de disensión, al que a veces se le da un mayor peso del que realmente tiene; yo lo denomino “factor 10 por ciento”. ¡Aprende a reconocerlo!

A veces los fines de semana se vuelven un desastre por peleas o discusiones. Eso te lleva a pensar que amar con calidad al otro se vuelve coyuntural, sobre todo durante esas riñas que se arman ante las habituales pequeñeces de lo que hace o deja de hacer nuestra pareja. En medio de todo sabes que aún le amas profundamente, sientes en tu corazón que no hay nada serio entre ustedes; piensas que es sólo un bache en tu relación y te cuestionas por qué sigues peleando si le quieres tanto.

Algunas personas toman la decisión de no pelear y llevar “la fiesta en paz” en casa. Pero se trata de una paz relativa pues, a la larga, el problema se ahonda. No falta quien se desquita consigo misma, sosteniendo largas discusiones frente al espejo, o bien quejándose de los compañeros de trabajo, de su mamá o del mejor amigo. Cuando esta irritación aumenta, la persona comienza a pensar que no es correcto sentirse así y que tal vez la solución sea separarse de una pareja con la que se discute por pequeñeces.
Antes de tomar decisiones graves, lo correcto es reflexionar. Y aquí es donde entra un elemento central: el factor diez por ciento. Si aprendes a vivir con él, no te atribularás de más.
Funciona así: inclusive en las mejores relaciones, el 10 por ciento del tiempo la persona que amas te vuelve loca. En esos momentos tu pareja te molesta, te enfada y frustra; está de mal humor y provoca peleas superficiales.
Imagínalo así: tu pareja es un cien por ciento. De ese total sólo un diez por ciento te vuelve loca a ratos, pero su otro 90 por ciento te encanta.
Haciéndote consciente de esta realidad, aprendiendo a integrarla y a vivir con ella, te darás cuenta de que el 90 por ciento del tiempo compartes tu vida con personas amorosas.
Esta reflexión puedes aplicarla a la gente importante en tu vida. Si observas, la cercanía de tu familia, amigos y pareja te llena de felicidad y buenos momentos la mayor parte del tiempo. No vale la pena terminar ese afecto por un día en que el mal humor explota. Inclusive esa persona melodiosa y adorable que conoces, tiene un par de hábitos o actitudes que te resultan molestas. Antes de estallar y dañarla de manera verbal o psicológicamente, detente a pensar si las actitudes que te enfadan son verdaderamente intolerables. Si es así, háblalo en un momento de calma, no dejes que el mal humor dicte tu comportamiento.

Resulta crucial en nuestras vidas reconocer este factor para capotear con maestría los altibajos del matrimonio y de las relaciones en general. La mayoría de las personas cree que el amor en una relación significa perfección, pero la vida no funciona de esa manera. La verdad es que amar a alguien significa no pelear por tonterías ni alimentar desavenencias o malos sentimientos.
Cuando se comprende que el diez por ciento del tiempo en la pareja no va a ser perfecto, empiezas a ser tolerante, anhelando que regrese el otro 90% positivo que te aporta la pareja cada día. Reconocer este factor también te dará una pauta para medir el éxito de la relación.
Debemos considerar que el ser humano no es perfecto, ¿cómo pedir, entonces, una relación perfecta? Cuando sientas urgentes deseos de gritar, piensa si acaso estarán en uno de los ciclos del diez por ciento. Si es así, déjalo pasar o, como dice el dicho, respira profundo y cuenta hasta diez.

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